lunes, 18 de enero de 2010

¿Cómo influye en mi vida la Palabra de Dios?

“Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor”

1 Pedro 2.1–3 (RVR60)


A. Es mi ayudante

Me guía, protege y preserva mi vida de palabras sin vida. Es una fuente vibrante de ayuda para nuestros corazones (Salmo 119: 50-52)


B. ¿Cuándo me ayuda?

1. En tiempos difíciles (Romanos 8:28), en enfermedad (Santiago 5: 13-16), en muerte (Apocalipsis 14:13)

2. En tiempos de indecisión (Salmo 119: 105).  Nos ilumina el camino correcto y nos da la confianza para tomarlo.

3. En tiempos de tentación (1 Corintios 10:13; Mateo 4: 3-11).  Para no caer muy a menudo. 


B. Es un motivador (Eclesiastés 12:11).  Un "aguijón" es una vara con una punta de hierro afilada al final, utilizado en la conducción de bueyes.  El aguijón -duele o pica- pero impulsa a uno a hacer lo correcto. Las palabras de Dios actúan como un motivador. 


C. Es un transformador (2 Corintios 3:18; Romanos 12: 2).  La palabra es la misma que nuestra palabra "Metamorfosis" (por ejemplo, cambiar de una oruga a una mariposa).  Tiene el poder de cambiarnos totalmente, si lo tomamos en nuestros corazones puede cambiar nuestras vidas. 


D. Es investigador (Hebreos 4: 12-13). Realiza una autopsia del alma, la abre y examina lo que está mal, nuestros motivos y las razones detrás de nuestras acciones (2 Corintios 4: 2)


El estudio de la Biblia es un noble esfuerzo para ocuparnos de nosotros (Hechos 17:11).  Los creyentes de Cristo son los más devotos en llevarlo a aquellos que no han escuchado (Marcos 16:15). ¿Con qué frecuencia en tiempos de aflicción y angustias un versículo de la Biblia extraído de nuestro banco de memoria marcó la diferencia entre la esperanza y la desesperación? (Lo que la Palabra de Dios hace por ti)


Las razones para conocer y estudiar las palabras de Dios son evidentes.  


1 Timoteo 4:13 (RVR60)

Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.


lunes, 11 de enero de 2010

¿Por qué debo estudiar la Biblia?

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos“

Isaías 55:8–9 (RVR60)


No podemos conocer la voluntad de Dios sin la revelación de Su voluntad, Él hace responsable a cada uno, por no recibir ni guardar Su palabra (Juan 12:48; Apocalipsis 20:12). Cada persona tienen hoy fácil acceso a ella.  


A. Necesitamos conocer la voluntad de Dios (Efesios 3: 4-5; 5: 17; 1 Corintios 2: 10-12)


B. La Biblia es el libro más extendido en el mundo y seremos destruidos por falta de conocimiento (Oseas 4: 6) para venir a Dios (Juan 6: 44–45)


C. El hombre viene a Dios a través de Cristo, pero ¿cómo pueden saber de Cristo sin los escritos y las enseñanzas de Dios? (Romanos 10: 14)


D. Crecer a la madurez espiritual (1 Pedro 2: 2; Hebreos 5: 12-14), la Palabra de Dios nos guía, nutre, disciplina y nos corrige para hacer de nosotros los hombres y mujeres espirituales que Él  busca que le sigamos (2 Timoteo 3: 16-17; 2:15) 


E. Aplicarlo a nuestras vidas (Santiago 1: 21-25)   Cualquier conocimiento obtenido que no cambie nuestras vidas al aplicarlo, es inútil. (Salmo 119: 105)


F. Para enseñarla (2 Timoteo 2: 2).  La palabra de Dios no sólo puede ser acumulada en nuestros corazones, está destinado a ser compartida (1 Timoteo 4: 13,16; 2 Timoteo 2:24; 2 Corintios 4:13).  Debemos escucharla, aprenderla y luego confiarla a otros. 


Salmo 119:105 (RVR60):
Lámpara es a mis pies tu palabra, 
Y lumbrera a mi camino. 


lunes, 4 de enero de 2010

La Palabra de Dios: ¿Necesaria para mi vida?

"El hombre no vivirá solo de pan, sino de cada palabra que sale de la boca de Dios"

Mateo 4: 4 (RVR60)


¿QUÉ ES LA BIBLIA?  —LA PALABRA DE DIOS

Una biblioteca.  Contiene 66 libros diferentes, escritos por unos 40 hombres diferentes a través de 1500 años.  Y es un libro, una unidad ("biblios" griego, "libro de libros")


A. Es la revelación de Dios

(1 Corintios 2: 9-13; Isaías 55: 8-9) Así Dios nos da instrucciones para la vida y nos habla. 


B. Es inspirado por Dios (2 Timoteo 3: 16-17; 2 Pedro 1: 20-21).  Dios es su fuente y somos sus receptores.  


C. Es el poder de Dios para la salvación del alma (Romanos 1: 16).  Tiene el poder dado por Dios para alcanzar y convertir al pecador perdido (Romanos 10: 13-17; 1 Corintios 1: 18,21-24) cuando es predicado por hombres fieles al mensaje revelado. 


D. Es indestructible (Isaías 40: 6-8; Mateo 24:35). En este sentido permanente y confiable (1 Pedro 1: 25)


E. Es conocimiento revelado. inalcanzable por el hombre de cualquier otra manera (Efesios 1: 8-10; Hebreos 1: 1-2)


martes, 29 de diciembre de 2009

El Baile es Lascivia

El Baile Es Lascivia

Si ustedes padres, sienten que hay necesidad de esta enseñanza en su familia, siente a sus hijos en la quietud de su hogar y lea y estudie este material con ellos.

Muchos pasajes del Nuevo Testamento hablan de la lascivia como mala y pecaminosa. Parece apropiado, primero que todo, enlistar algunos de ellos:

1. Marcos 7: 21-23: “Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. 2Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre".

2. 2 Corintios 12: 21: “… que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido”.

3. Gálatas 5: 29: “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: Adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia…”.

4. Efesios 4: 17-19: “Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza”.

5. 1 Pedro 4: 3: “Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías”.

Es evidente de estos pasajes que todo lo que fuere lascivia, es pecado, prácticas no aceptables hasta donde Dios esté comprometido. Por tanto, ¿qué es lascivia? La palabra Griega es la palabra aselgeia. W.E. Vine define aselgeia en esta forma: “Denota exceso, licencia, ausencia de freno, indecencia, disolución,... La idea a destacar es la de una conducta desvergonzada” (Vine, Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento, Vol. 2, Pág. 297). Cuando Thayer define aselgeia, da varios sinónimos, todos los cuales describen una conducta considerada como ilícita con Dios. Aquí está su lista: “Deseo desenfrenado, excesos, libertinaje, lascivia, disolución, ultrajante, desvergonzadamente, insolencia”. El la llama “carnalidad”. Sin embargo, la cosa más apropiada que él dice, y que se aplica a nuestra actual investigación más directamente, es esta: El dice que lascivia es “maneras (o actos) libertinos, como palabras sucias o inmundas, movimientos físicos indecentes, toques [o manoseos] incastos de varones y hembras, etc”. (Thayer, Greek- English Lexicon of the New Testament, Págs. 79-80). Estas son simples definiciones de la palabra Griega que apareció en los pasajes citados arriba, y son muy reveladoras a cualquiera que investigue la Verdad. Si usted quisiera leer más sobre esta palabra y sus aplicaciones, le recomiendo un folleto por Weldon Warnock que está disponible, titulado: “Una Obra de la Carne: El Sexualismo”, Págs. 8-12.

No sé cómo el baile podría ser referido más directamente que describirlo como: “Movimientos físicos indecentes” y “toques incastos de varones y mujeres”. Es mi consideración que a uno le falta honestidad cuando pone en tela de juicio que el baile envuelva estas cosas. Todo lo que uno tiene que hacer es mirar y puede ver que lo tal es exactamente lo que está ocurriendo. Si no, si usted no puede ver esto, le sugiero que tome las mismas acciones implicadas en el baile, baje las luces y detenga la música que está bailando, y deje que su padre camine en el cuarto y observe lo que está pasando y vea lo que piensa él acerca de este.

¿Es pecado el baile? ¡Absolutamente lo es!

El baile envuelve a las personas en el pecado de la lascivia, y como dijo Pablo: “...los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gl. 5: 21). Jóvenes, cuando decidan bailar, recuerde que usted está dándose por vencido. Está desistiendo del Cielo si lo hace. ¿Quieres pagar ese precio por mover tu cuerpo alrededor indecentemente y tener a alguien tocándote [o manoseándote] en una forma impura, incasta? ¿Por qué no obedeces a Dios en lugar de esto y te “abstienes de toda especie  de mal”? (1 Tesal. 5: 22). 

(Guardian of  Truth, Vol. 34, Pág. 207 -Lewis Willis) 

Juegos de Azar

Lo Malo Del Juego De Azar

La palabra juego es definida como: “Jugar una partida por dinero u otra apuesta... por tanto: Apostar dinero o alguna otra cosa de valor sobre un evento incierto; arriesgar; apostar” (Webster’s New International Dictionary). Hay dos elementos esenciales implicados en el juego:

(1) Una apuesta, por medio de la cual, uno se coloca para ganar lo perdido por los demás, dependiendo del resultado de algún elemento seleccionado al azar

(2) El elemento de azar es determinado arbitrariamente por las partes implicadas. Esto difiere del riesgo, como está envuelto en una granja, conduciendo un automóvil, participando en juegos atléticos, etc., en que en el juego uno se coloca para ganar lo que los otros pierden, siendo el factor decisivo (en cuanto a quién gana y quien pierde) un evento arbitrariamente seleccionado. En la granja, etc., el beneficio no es buscado a expensas de los demás y el riesgo no es ideado (el granjero estará contento sin que ningún riesgo estuviera implicado).

El juego no abarca el ganar por miedo del trabajo o el trueque de valores; no produce nada de valor. No es una práctica de la economía legítima. Es un medio ilegítimo de transferir propiedad —“Un modo de transferir propiedad sin producir algún bien intermedio”, como Samuel Johnson lo expresó.

 

El Juego Viola la Legítima Economía

Hay tres medios legítimos de transferir propiedad:

(1) La ley del trabajo, donde es pagado y ganado dinero por el esfuerzo gastado, ya sea físico o mental.

(2) La ley del cambio o trueque, donde una comodidad es cambiada por su valor en dinero o bienes.

(3) La ley del amor, donde es dado dinero sin alguna esperanza o deseo de que sea retornado.

El juego no se encasilla en alguno de estos. El Creador del hombre reconoce estos principios de la economía y las autoriza.

El hombre es enseñado a prosperar materialmente a través de:

(1) El trabajo. El debe “trabajar, haciendo con sus manos lo que es bueno...” (Ef. 4: 28), “...que trabajando sosegadamente, coman su propio pan” (2 Tes. 3:12). El “…obrero es digno de su salario...” (Lucas 10: 7) (Véase también Mateo 10: 10; 1 Co. 9: 9-10; 2 Co. 11: 8; Mateo 20: 1-15) El hombre puede ganar a través del…

(2) Cambio o trueque de algo de valor, comprar y vender (Mateo 25: 27; Mateo 13: 44-45; Hechos 16: 14; Lucas 22: 36) Y puede…

(3) Dar y recibir, como en el socorro de las necesidades físicas (Ef. 4: 28; Hechos 2: 45; 11: 29)

El juego es una violación de todas estas. No envuelve el ganar por razón del trabajo; no envuelve el trueque de valores iguales; ni envuelve algún regalo sin ningún deseo de retorno. Produce nada y añade nada a nuestra economía. Es un parásito de la economía legítima y existe sin autorización divina.

El Juego Viola la Ley Divina

Podría preguntar uno: “¿Cómo puede el juego ser una violación de la ley divina cuando el `juego’ ni está mencionado en la Biblia?” No toda conducta pecaminosa está nombrada específicamente en la Biblia. Más bien, la Biblia expone unos principios por los cuales la conducta específica puede ser discernida como buena o mala. Puesto que las palabras “violación, suicidio, ratería, contrabando de licores, trata de blancas”, etc., no se encuentran en la Biblia, ¿debemos concluir que la conducta que ellas describen reciben la aprobación divina? No; ellas están en violación de los principios de la conducta correcta y están cubiertos por términos generales de condenación. Lo tal es verdad del juego.

El juego es incorrecto porque viola la industria que Dios ha ordenado para el hombre y lo vuelve incompetente para esta misión en la vida (Gn. 3: 19) Los ingresos de uno deben venir como resultado de su propia industria: “Y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado, a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada” (1 Tes. 4: 11-12) Por otro lado, Pablo escribe: “Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma” (2 Tes. 3: 10) El jugador se lucra solamente a expensas del trabajo de otros. El juego no contribuye al bienestar de la sociedad — no es productivo, es un parásito.

La motivación del juego es esencialmente la codicia. Busca las recompensas del esfuerzo de otros. La codicia es “anhelar desmedidamente (algo que es de otro)” [Webster’s New Internacional Dictionary]. Esta disposición del corazón es condenada: “Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores” (1 Timoteo 6: 10; comparar con Col. 3: 5)

El juego está acompañado por males. “Por sus frutos los conoceréis...” (Mateo 7: 16) El juego atrae al elemento criminal de la sociedad. Y resulta en hogares destruidos, hurtos, y asesinatos, y deja en su curso hijos hambrientos y destruidos los corazones de los seres amados, y lleva al alcoholismo y al suicidio. Los reportes del crimen testifican estos frutos.

El juego no conduce a la piedad. Uno difícilmente puede describir a Cristo tirando los dados o haciendo girar la ruleta para financiar sus viajes entre los hombres para enseñarles la justicia (1 Pedro 2: 21-22) Tampoco Sus declarados “discípulos” ejercerán una influencia para el bien en las mesas de juego. ¿Puede ser dicho que el juego es verdadero, honesto, justo, puro, amable, de buen nombre, digno de alabanza? No obstante, deberíamos pensar en estas cosas (Fil. 4: 8)

El Juego es Opuesto a lo Bueno de la Sociedad

Desde una consideración temporal, el juego es un flagelo sobre la sociedad. Destruye a los buenos ciudadanos. El Senador Estes Kefauver escribió en su libro, “El Crimen en América”, sobre los descubrimientos del Comité del Senado Para la Investigación del Crimen: “Podrían ser llenadas páginas con ejemplos escuchados por el comité, de antiguas historias familiares de cómo finos ciudadanos y hombres de familia se volvieron indigentes, desfalcadores, y malos a causa de la tentación y seducción de las mesas de juego”.

El juego es un riesgo económico. Hace pedazos el comercio legítimo. El senador Kefauver reporta: “Hay más que abundancia de evidencia de que siempre que es permitido que exista el juego, legal o ilegalmente, el dinero es sacado de los canales legítimos del comercio, y que cuando el juego es reducido al mínimo, el negocio legítimo florece”. Relató la experiencia del estado de Wyoming, de cómo los negocios aumentaron tremendamente cuando el juego fue proscrito y como resultado los ingresos por impuestos se remontaron en el estado. El juego atrae al elemento criminal. El Comité del Senado Para la Investigación del Crimen (Mayo 10, 1950 - Mayo 1, 1951) descubrió que los centros de juego (como las Vegas y Reno, en Nevada) se habían “convertido en cuarteles generales para algunas de las peores bandas criminales de la nación”. Y sus intereses no están limitados a las mesas de juego sino a infiltrarse en la escena política para promover sus ambiciones. La súplica por el juego legalizado no emana de unos buenos principios económicos; sino más bien que “mucha de la propaganda por el juego legalizado puede ser trazada hasta los jugadores profesionales y organizados”. El juego desangra la economía de América, y principalmente en las arcas del crimen organizado, hay más que las utilidades combinadas de cien de las más grandes compañías manufactureras de USA (incluyendo U.S. Steel, General Motors, General Electric, etc.). El juego crea un ambiente ilegal. Ha sido argumentado que la legalización del juego sería un disuasor para el crimen organizado. La conclusión del Comité del Senado Para la Investigación del Crimen fue: “Como caso histórico del juego legalizado, Nevada habla elocuentemente con la negativa”. El estado de Nevada substancialmente ha tenido que aumentar la vigilancia policial, abarcando grandes extensiones, a causa de la “afluencia de rufianes, contrabandistas, y los otros parásitos inevitables que salen a la luz como maleza siempre que las operaciones de juego son ejercidas”. La ejecución de la ley se convierte en una tarea larga y más difícil. La promoción del juego por parte de la ley en cualquier ciudad es necia. Como el Senador Kefauver ha expresado: “El juego produce nada y añade nada a la economía o sociedad del hombre. América estará en un mal camino si siempre tenemos que recurrir al aumento del crimen y la inmoralidad con el propósito de producir una renovación para operar nuestras instituciones”.

Conclusión

Por ambas razones, la temporal y la espiritual, el juego es malo. El Cristiano debe abstenerse de toda especie de mal y mostrar un modelo de buenas obras (1 Tes. 5: 22; Tito 2: 7) Es cuidadoso de su influencia (Mateo 5: 16). Su voluntad está escondida en Cristo; no es ya más del mundo (1 Co. 6: 19-20; Stg. 4: 4; 2 Co. 6: 17-18) Por tanto, el Cristiano no juega, ni da su consentimiento para ello (Ro. 1: 32)

Como el juego mismo es incorrecto, no se puede hacer una distinción en la cantidad de la apuesta. No solamente es incorrecta para aquellos que no pueden “darse el lujo de” perder; es incorrecta para todos. Ya sea por una gran cantidad o por el precio de un café, el juego es incorrecto.

 (Gospel Anchor, Vol. 7, Pág. 249 --Gene Frost)

martes, 15 de diciembre de 2009

Lascivia

LA LASCIVIA: UNA OBRA DE LA CARNE

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gálatas 5: 19-21)

 Las iglesias de Galacia, a las que Pablo escribió esta carta, estuvieron una vez bajo el yugo de la Ley de Moisés, pero fueron liberadas por medio de Cristo (5: 1) Mientras estuvieran libres, no debían usar su libertad “...como ocasión para la carne...” (5: 13) El muestra en los siguientes versículos que las obras de la carne son contrarias a aquellas del Espíritu (5: 17) También muestra que las obras de la carne son destructivas — “...los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” (5: 21)

 Puesto que estas cosas son así, necesitamos estar interesados en sumo grado acerca de todas las obras de la carne y de cualquier cosa “semejantes a estas”. Quiero tratar con una de estas específicamente: La lascivia. Por favor, siga cuidadosamente y considérela.

 Para saber acerca de qué estamos hablando, debemos entender lo que significa la lascivia. W.E. Vine, en su Diccionario Expositivo de Palabras del N.T., dice que la lascivia “denota exceso, licencia, ausencia de freno, indecencia, disolución” (Vol. 2, Pág. 297). J.H. Thayer define “lascivia” como “deseo desenfrenado, exceso, libertinaje, disolución, ultrajante, desvergonzadamente, insolencia” (Greek-English Lexicon of the N.T., #766). La Biblia de Jerusalén dice “libertinaje” que significa “carente de legalidad o de sujeción moral; especialmente haciendo caso omiso de las restricciones sexuales” (Webster’s 9th New Collegiate Dictionary, 1984, Pág. 688)

Lector, ¿ve usted lo que está implicado en la lascivia? ¿Ve usted que esta es una obra de la carne? Si la estamos practicando, no tendremos esperanza si no nos arrepentimos y recibimos el perdón de ella. Aun cuando hay muchas cosas que promueven la lascivia (ciertas canciones, programas de TV, películas, pornografía, baile, natación mixta, etc.), quiero dirigir su atención ahora a una cosa específica — nuestro vestido.

 Hay principios en el Nuevo Testamento que deben gobernar el vestir que los cristianos deben llevar. Se encuentran en 1 Timoteo 2: 9-10: “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad”. Cada una de las palabras resaltadas son los principios por los cuales debemos vestirnos.

 (También, mientras estoy aquí, comprendo que Pablo está hablando específicamente a las mujeres. Pero, creo y enseño que los mismos principios se aplican a los hombres. Dios no reguló el vestido de los hombres y luego permitió que los hombres anden casi desnudos. Compañeros, ¡estas pautas se aplican también a nosotros!)

 ¿Qué quiso decir Pablo por decorosa, pudor, y modestia? Considere las siguientes definiciones a medida que son usadas en 1 Timoteo 2: 9-10: Decorosa: “(Kosmios), ordenado, bien dispuesto, decente,...se usa en 1 Ti. 2: 9 de la ropa con que se debieran vestir las mujeres cristianas...” (Diccionario Expositivo de Palabras del N.T., Vine, Vol. 1, Pág. 388). Pudor: “(Aidos), un sentido de vergüenza, modestia, se utiliza con respecto al porte de las mujeres en la iglesia, 1 Ti. 2: 9...” (Ibíd, Vol. 3, Pág. 273). Modestia [Cordura]: “(Sophrosune), denota recto juicio de la mente,...1 Ti. 2: 9, recto juicio expresa prácticamente el significado; `es aquel control interno habitual del yo, con su refrenamiento constante de todas las pasiones y deseos, que estorbaría que surgiera la tentación sobre estas, o en todo caso que surgiera con tal fuerza que venciera los controles y las barreras que aidos (pudor) le opusiera’ [Trench]” (Ibíd, Vol. 1, Pág. 332-333). Ahora entendemos lo que se quiere decir por decorosa, pudor y modestia. Se refieren al juicio recto, a un sentido de vergüenza, y a la disciplina de sí mismo que debemos tener con respecto a lo que nos ponemos.

Consideremos algunos de los vestidos que están “de moda” y veamos si se ajustan a los principios de modestia encontrados en 1 Timoteo 2: 9-10. ¿Qué acerca de los pantalones apretados (de hombres y mujeres)? ¿De las camisetas o blusas apretadas? ¿De las pantalonetas? ¿Del traje de baño? ¿Podemos llevar estas clases de vestidos los cuales revelan a menudo o acentúan más de lo que cubren y aun ser decorosos, pudorosos y modestos? Pienso que nunca. Sin embargo, muchos hoy día desfilan por todas partes con ropa que promueve la lascivia (en los centros comerciales, en las piscinas públicas, en los parques, en la casa, y algunas veces en los lugares de reunión, etc.). Eso ni aun se acerca al juicio recto, al pensamiento sobrio, o a tener un sentido de vergüenza. Permítame hacer una pregunta: ¿Si usted es hombre o mujer, se aturdiría usted por las personas andando en su cuarto y que lo vieran en su ropa interior? Espero que su respuesta sea “¡Sí!” a esa pregunta. Si usted se aturde por eso, entonces ¿por qué llevará públicamente vestidos que cubren menos que la ropa interior y algunas veces son más sugestivos que la ropa interior? Si usted se aturde por uno, debe ser aturdido por el otro.

Finalmente, si estamos deseando agradar a Dios, entonces nuestra actitud hacia algo que promueva una obra de la carne, debería ser esa que es encontrada en las Escrituras. En vista de que la lascivia es pecado, ésta es contraria a las cosas piadosas y es destructiva. Mire los siguientes versículos en los que la podemos encontrar: Ro. 12: 1-2, 9, 21; 1 Co. 8: 13; 10: 32-33; Gl. 6: 7-8; Ef. 5: 8-11; Col. 3: 5; 1 Tes. 5: 22; 2 Ti. 2: 22; 1 Pe. 1: 13-16; 3: 10-11; 4: 1-4; y muchos otros. Cuando tomamos estos pasajes que hablan acerca de evitar el mal, no nos dicen que participemos, o andemos alrededor para ver cosas semejantes. Ellos dicen “No os conforméis... aborrecer... reprender... abstenerse... huir... etc.”. 

Eso es lo que haremos — si queremos agradar a Dios.

 No estoy tratando de colocar un registro sobre las bromas de cada uno. Cada uno de nosotros debe estar seguro de que no estamos participando en o promoviendo alguna obra de la carne, específicamente la lascivia. Cuando tomamos lo que la Escritura enseña, entonces podemos descansar confiados de que no estamos participando en alguno de tales pecados.

(Guardian of Truth, Vol. 33, Pág. 398, -Richard Boone)


Baile

¿Es Pecado El Baile?

Hace unos pocos años una canción popular decía: “Esta es la alborada de la Era de Acuario”. Ciertamente, estamos en medio de la “Era del Sexo”.

Películas, espectáculos en la televisión, revistas, aun comerciales para crema dental hacen público el sexo, sexo, sexo. Esta concentración sobre el sexo usualmente se manifiesta en la forma de “libertinaje” (Biblia de Jerusalén). [“Lascivia”--Reina-Valera]. Este pecado está enlistado entre las “obras de la carne” en Gálatas 5: 19-21, junto con la advertencia: “...que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”.

Creo que el baile moderno es una forma de libertinaje [lascivia]. Si estoy en lo correcto, el baile es un pecado condenable. De esta manera, en el resto de este artículo probaremos y defenderemos la proposición: El baile moderno envuelve un pecado condenable.

La prueba que emplearé consiste de dos silogismos basados en las Escrituras y en el significado de la palabra empleada por el escritor inspirado, el apóstol Pablo.

Primer Silogismo:

Premisa Mayor: El baile moderno envuelve movimientos físicos indecentes y toques incastos

(impuros) de varones y mujeres (prueba más tarde).

Premisa Menor: “Movimientos físicos indecentes” y “toques no castos (impuros) de varones y mujeres” es “libertinaje” [lascivia] (J.H. Thayer, A GREEK-ENGLISH LEXICON OF THE NEW TESTAMENT, Págs. 79-80).

Conclusión: Por tanto, el baile moderno envuelve libertinaje.

Segundo Silogismo:

Premisa Mayor: El libertinaje es un pecado condenable (Gl. 5: 19-21)

Premisa Menor: El baile moderno envuelve libertinaje.

Conclusión: Por tanto, el baile moderno envuelve un pecado condenable.

Creo que no puede haber controversia de que los dos silogismos son válidos. La única controversia puede ser la veracidad de la premisa mayor del primer argumento. ¿El baile moderno verdaderamente envuelve movimientos físicos indecentes y toques incastos (impuros) de varones y hembras? Dejaré que usted, lector, sea el juez. Solamente le pido que sea sincero y honesto consigo mismo.

Hombres y jóvenes, ustedes no deben tener ningún problema contestando esta pregunta. ¿Puede decir usted honestamente que puede comprometerse en el baile moderno con una hermosa mujer o joven y no “encenderse” (excitarse para codiciarla) sexualmente? Para el hombre o joven que quiera ir al cielo, no tengo nada más para decir.

Mujeres y jóvenes, creo que ustedes pueden ver el punto con un poco más de pensamiento. ¿Quiere usted que su esposo (o novio) baile con otra mujer o joven? ¿Qué pensaría si su esposo (o novio) pasara las emociones del baile con otra mujer y que no se estuviera tocando música? ¿Qué pensaría usted si él y esa otra mujer estuvieran bailando con nadie más presente? ¿Tengo que decir más? Oh, yo puedo dar toda clase de excusas para evadir o refutar lo obvio, pero la verdad permanece.

El baile es libertinaje [lascivia] y el libertinaje es un pecado condenable. Si usted quiere ir al cielo, usted ni bailará para sí mismo, ni animará a los demás para que se envuelvan en este pecado por medio de asistir a los bailes. Después de que todas las excusas hayan sido escuchadas y contestadas, la verdadera pregunta es: ¿Quiero ir al cielo, lo suficiente como para sacrificar al mundo y sus placeres pecaminosos? (Romanos 12: 1-2; Mateo 16: 26-27)

A propósito, padres, tenemos la obligación de “criar” a nuestros hijos “en disciplina y amonestación del Señor” (Ef. 6: 4). El Antiguo Testamento ejemplifica este proceso. Incluye enseñarles lo que es correcto (Dt. 6: 6-7), mandarles a hacer lo correcto (Gn. 18: 19), y prohibirles de hacer lo incorrecto (1 Sam. 3: 11-14). Mientras mis hijos vivan en mi casa, vestirán la ropa que compre, y comerán el alimento que provea, y tengo el derecho y la obligación de mandarles a hacer lo correcto y prohibirles de hacer lo incorrecto.

Un padre que permita a un adolescente en su casa ir a los bailes, está participando del pecado de ese adolescente. Piense en esto.


(The Preceptor, Vol. 39, Pág. 172 -Keith Sharp)


martes, 8 de diciembre de 2009

Para ser un Cristiano

PARA SER UN CRISTIANO: Un hijo de Dios que habitará con Él eternamente. 


Necesitas Oír (la Palabra de Dios)

Aprender de Dios, oír el mensaje de Jesús por el evangelio. Oír y hacer (obedecer al llamado del Señor), no oír solamente.

(Jn. 6: 45; Rom. 10: 14, 17; Stg. 1: 22; Ap. 1: 3)


Necesitas Creer (Tener Fe) 

Para ser salvado, la fe es una obra personal, creer o morir en tus pecados. Atender a la voz del Señor Jesucristo, la fe es necesaria para obedecer. 

(Mc. 16: 16; Jn. 5: 24, 6: 29, 8: 24; Hch. 16: 31; Ro. 16: 25-26; Gl. 5: 5-6; Heb. 11: 6; Stg.  2: 24)


Necesitas Arrepentimiento 

Dios manda que todos se arrepientan, para que los pecados sean perdonas. Para alcanzar  "tiempos de alivio”, volverse a Dios dando fruto de arrepentimiento.

(Lc. 13: 3-5, 15: 7; Hch. 2: 38, 3: 19, 17: 30, 26: 20; Ro. 2: 4; 2 Co. 7: 9-10; Ap. 2: 5)


Necesitas Confesar

Reconocer a Jesucristo como Hijo de Dios delante de los hombres, el Salvador de tu alma. La declaración de fe de Pedro, como la declaración de fe del Eunuco son los ejemplos bíblicos.

(Mt. 10: 32-33, 16: 15-16; Lc. 12: 8-9; Hch. 8: 35-38; Ro. 10: 9-10; 1 Ti. 6: 12)


Necesitas ser Bautizado

Mandado para que los  pecados sean perdonados, con la autoridad (potestad) de Jesucristo. El bautismo bíblico nos salva.

(Mc. 16: 16; Hch. 2: 38, 10: 48; 1 P. 3: 21)


Necesitas Mantenerte Fiel

Para alcanzar la promesa de la salvación eterna. Llegar a la meta, completar el camino hacia el Cielo, de la mano del Señor Jesucristo. Habitar con Dios por siempre.

(Ap. 2: 10; Heb. 6: 11-12; 2 P. 1: 3-8; 1 Jn. 2: 25)



“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”

Mateo 28:18–20 (RVR60)


martes, 1 de diciembre de 2009

Día del Señor

Hoy es el Día del Señor!

PRIMER DÍA DE LA SEMANA: El Día del Señor

“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor... “ (Apocalipsis 1: 10)


  • Es el día en que se fundó la iglesia, el Reino de Cristo. (Hechos 2: 36-42)
  • Es el día en que el Rey de reyes se sentó en el trono. (Hechos 2: 30, 34, 36)
  • Es el día en que la Iglesia se reúne para adorar a Dios, orando, cantando, edificándose y participando de la Cena del Señor. (Hechos 20: 7)
  • Es el día de reunir la contribución voluntaria para los santos necesitados. Ofrendar según se ha prosperado, como se propuso en el corazón. (1 Corintios 16: 1-2; 2 Corintios 9: 7)
  • Es el día en que se vio a Jesús resucitado. (Juan 20: 1-18)
  • Es el día en que el Espíritu Santo vino sobre los apóstoles para llenarlos de poder, sabiduría y autoridad. (Hechos 2: 1-12)
  • Es el día en que el Nuevo Testamento o Pacto entró en vigencia, así como el sacerdocio cristiano. (Hebreos 7: 12-18)
  • Un día de reunión para lo mejor, día de conmemoración, de anunciar su muerte hasta que Él venga. (1 Corintios 11: 17-26)


NO es nuestro día... 

—ES EL DÍA DEL SEÑOR


NO es un día laboral...

NO es un día de deportes...

NO es un día de fiesta pagana...

NO es un día de turismo...


ES EL DÍA DE DAR GLORIA A DIOS



“... a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén”

(Efesios 3: 21)

Iglesia

LA IGLESIA DE LA BIBLIA 


El principio de la Iglesia

Fundador: Jesús el Cristo (Mateo 16:18) 

Dónde: Jerusalén, como se predice en Isaías 2: 3 y se cumple en Hechos 2: 5-47. 

Cuándo: En el día de Pentecostés, después de la ascensión  de Jesús (Hechos 2) 


Organización

Cabeza: Jesucristo (Efesios 1:22; Efesios 5:23) 

Ancianos: Supervisan la obra (Tito 1: 5) Apacienta el rebaño (I Pedro 5: 1-3; Hechos 20:28  ) Reúnen los requisitos (1 Timoteo 3: 1-7) 

Diáconos: Nombrados para el trabajo (Hechos 6: 1-6) Reúnen los requisitos (1 Timoteo 3: 8-13) 

Miembros: Permanezcan fieles (Hechos 2: 41–47)  ) Servir en el reino (Gálatas 5:13) Usar talentos (Mateo 25: 14-30) 


Nombre 

Como la esposa de Cristo, la iglesia usa Su nombre (Romanos 7: 4; Efesios S: 23; Apocalipsis 21: 9).  

El Cuerpo de Cristo (Colosenses 1:18; Efesios 1:23) 

Iglesias de Cristo (Mateo 16:18; Romanos 16:16) 


Se hace referencia a los seguidores de Cristo de diferentes maneras: 

Discípulos (Juan 15: 8; Hechos 11  : 26) 

Santos (Romanos 1: 7; 1 Corintios 1: 2; Filipenses 1: 1) 

Hermanos (Lucas 8:21; Gálatas 6: 1) 

Hijos de Dios (Gálatas 3:26; 1 Juan 2: 1) 

Cristianos (  Hechos 11:26; 26:28; 1 ​​Pedro 4:16)


Bienvenido

Sirviendo al Señor

Gracias por visitar este espacio en línea. El propósito del presente blog es compartir contigo la Palabra de Dios a través de estudios bíblicos. 


Cada tema expuesto aquí está basado en la revelación divina, como se encuentra registrada en la Biblia, la Palabra de Dios. Por esta razón, es muy importante contrastar la exposición de cualquier tema con las citas bíblicas usadas, mayormente la Versión Reina Valera 1960 (RVR60) —a menos que se cite alguna otra versión.


Honestamente yo esperaría que cada persona interesada en su vida espiritual acepte lo que se dice y expone en este blog, porque lo presentado aquí se basa en la verdad enseñada por Aquel que dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14.6)


Creo sinceramente que la Biblia es el registro inspirado de la voluntad de Dios para el hombre y que contiene "... todas las cosas que pertenecen a la vida y la piedad... " (2 Pedro 1.3) Por esta razón instruyo mi vida espiritual guiado por su dirección, mientras camino a la luz de las enseñanzas y ejemplo de Cristo, mi Salvador. 


No podría afirmar ser único o experto en el campo de la erudición bíblica, intento ser un útil sirviente del Gran Rey y Maestro: Jesucristo. Un cristiano agradecido con Dios por el privilegio de compartir Su Palabra con almas en búsqueda de "... crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo" (2 Pedro 3.18a)

Fausto León